Chloe

Chloe

lunes, 29 de diciembre de 2014

MI DIABLILLO.

Cerrando etapas y abriendo otras.
El Ángel deja paso a la Diablesa.
Los instintos más libidinosos salen a la luz.
El angelillo se refugia y el diablillo que llevo dentro, resurge de su letargo.

sábado, 20 de diciembre de 2014

EL PLACER DE LOS SENTIDOS

Su mano en mi cuello,
su piel en mi piel. 
Noto su presión, 
noto mi placer.
Mi mente se nubla,
sólo le siento a Él. 


domingo, 14 de diciembre de 2014

EN MISIÓN ESPECIAL, ENCARGO DE MI AMO.


Anoche mi Amo me encargó una tarea un tanto particular, me ordenó:

“- ¡FOLLÁTELO! -“.
“- Infórmame con pelos y señales mañana.- “.

A pesar de mis fracasos en tiempos anteriores al insinuarme a Pedro, decidí poner todo mi empeño en cumplir esta misión.

Me vestí con sujetador y tanga a juego de encaje negro y puse unos preservativos en mi bolso, pantalones y blusa ajustada pero elegante, pendientes, maquillaje y perfume.

Quedamos que a las 8.30 horas, yo pasaba a recogerlo en coche para irnos al centro comercial, donde se encuentran las salas de cine. La conversación en el coche fue muy relajada, con bromas y risas, cada uno se fue poniendo al día al otro de sus cosas. Pedro sólo sabe que cada cierto tiempo tengo encuentros con un amigo desde hace meses, no suelo darle detalles de mis relaciones porque siempre critica algo a mí, de mi forma de ser o de actuar, el motivo de tanta crítica? Pues ni lo sé ni me importa.

Al llegar al centro comercial damos una vuelta por la segunda planta que es donde están los cines y los lugares para picar algo antes de entrar. Decidimos sentarnos en un local de tapas y pedimos, yo le invito a cenar, y él a mí al cine y las chuches (me encantan).

Yo me comporto como siempre porque sé que a Pedro no le gustan las mujeres que se insinúan ni que quieren llevárselo a la cama. Le conozco hace muchos años, es meses mayor que yo, no destaca ni por su atractivo ni por su físico pero desde el principio de conocerlo ha sido mi confesor en muchas ocasiones, siempre le da un repaso a mi vida para decirme su opinión, qué hago mal o qué hago bien, yo, como siempre, le dejo hablar y puede que al día siguiente no me acuerde de nada de lo que me dijo el día anterior, pero él es feliz así y yo le dejo.

A las 10 empieza la película, así que después de cenar vamos a la taquilla, las chuches y para adentro.

En el tiempo de los anuncios me dijo algo que yo no entendí por el sonido tan alto y él para escucharle mejor me echó el brazo por encima y me lo dijo al oído, lo que me tenía que decir no era nada importante porque ni siquiera ahora que estoy escribiendo esto, lo recuerdo, sólo de que pensé: “- Parece que tengo posibilidades -”. En ocasiones me comentaba algo de la película y siempre me lo decía al oído, incluso en una ocasión me dio un beso en la mejilla.

Eran las 12.45 horas cuando salimos del cine, todavía era temprano y le propuse que antes de dejarlo en su casa fuéramos a tomarnos una copa al centro, cuál fue mi sorpresa cuando me dijo que, si me portaba bien podríamos tomar esa copa en su casa (muchas veces le propongo de ver alguna película en su casa, que él se baja de internet, y le digo y le repito que me voy a portar muy bien, que voy a ser buena y que no me lanzaré sobre él, pero al final, ni película ni nada).

Llegamos a su casa y pasamos al salón, me indica que me siente y él va preparando las copas, Beefeater limón para él y crema de orujo para mí.

La conversación va cambiando, ya no hablamos de temas personales, ahora hablamos de su celibato, de que dos años es mucho tiempo ya, que cuándo iba a dejarlo, si no había encontrado a ninguna mujer que le gustara y ese tipo de cuestiones.

Se acabaron las copas y él insistió en tomar otra, pues otra ronda de lo mismo.

Yo, hasta ahora no llevé la iniciativa en nada, sólo dejaba que él hiciera o dijera lo que le apeteciera (de todas formas el papel de mujer fatal a mí no me va y tampoco sé como abordar a un hombre ni tampoco me preocupa no saberlo).

Se iban acabando las copas y eran ya casi las 1.30 de la madrugada, y pensé: “- aquí no hay nada que hacer, para casa –“, me acordé de usted, mi Amo y del castigo que iba a sufrir por haber fallado y me puse triste, tanto que parece que se me notó en la cara.

Así que empecé a despedirme de él y a decirle que tampoco tenía que desconfiar tanto de mi porque me había portado bien y no había pasado nada. Me levanté del sofá con dirección al abrigo y el bolso con intención de irme ya.

Pedro también se puso de pie y me dijo que no me fuera aún que era muy temprano todavía, yo le dije que una tercera copa no quería que se me había subido algo la crema de orujo y quería irme a casa antes de que me subiera más.

Él me cogió de las manos y dijo algo así como, me lo he pasado muy bien contigo, muchas gracias por esta noche, como me has pedido muchas veces estar conmigo y te he rechazado, por eso, aunque no te voy a penetrar, quiero vengas conmigo a la cama. Yo no dije nada dejé el bolso y el abrigo y me fui con él al dormitorio.

En toda la noche no había notado que estaba mojada hasta ese momento, pero no era en Pedro en quien estaba pensando.

Ya en el dormitorio empezamos a besarnos, el ambiente estaba muy caliente, Pedro besaba muy despacio y yo al poco tiempo empecé a acelerar el ritmo (no me agrada ir despacio en nada cuando estoy excitada, quiero más placer y de diferentes maneras , rápido y ya).

Empezamos a quitarnos rápidamente la ropa, pero me dejó con el tanga puesto, me acariciaba las tetas y me chupaba los pezones con avidez, parecía un niño chupando leche de la teta.

Se arrodilló y me fue quitando el tanga poco a poco, a mi me daban ganas de matarlo allí mismo por la parsimonia que tiene, pero parece que se dio cuenta de cómo estaba y desde abajo fue besándome hacia arriba hasta llegar a mi coño, dónde empezó a besar y a lamer, yo abría mis piernas para que él metiera más su lengua en mí, me agarró con sus manos mi culo y me apretaba como si no quisiera que me fuera nunca.

Cuando notó que mis gemido y mis movimientos eran más intensos se apartó de mí, se puso de pie y sonriendo me dijo que me tumbara en la cama boca abajo (él sabe la poca gracia que me hace que me dejen a medias).

Mientras yo me tumbaba, fue al baño y vino al instante.

Se puso de rodillas encima de la cama al lado mío y empezó a darme un masaje en la espalda con alguna loción, mientras iba diciéndome lo mucho que había adelgazado y lo bonito que tenía el cuerpo ahora, que no debía de dejar que mi cuerpo lo tocara cualquiera y que tenían que merecerse el poder tocarlo. Yo cerré los ojos y me fui relajando completamente.

Después de mi espalda le siguió mi culo, yo abrí las piernas para que pudiera tocarme mejor, así que cuando terminó con mi culo, hizo que lo levantara y se fue a mi coño. Con la loción en las manos, recorría cada centímetro, mi coño estába super mojado y no tardé en querer tener un orgasmo, pero él parece que se había propuesto no dejarme correr esa noche porque ralentizaba el ritmo e iba aumentando hasta que yo iba a correrme y volvía otra vez a hacer lo mismo. Cada vez la subida era más intensa y la bajada hacía que las ganas de correrme se triplicaran, hasta que mi cuerpo se retorcía y mis gemidos se volvían más intensos pero a la vez más bajos, era mi cuerpo quien pedía más placer no mi voz.  Sus dedos estaban por todas partes, en mi vagina, en mi clítoris, su otra mano aprentándome el culo, hasta que en una subida de ritmo acarició mi clítoris aún más rápido y tuve una corrida bestial, tuve que morder la almohada para no gritar, abierta totalmente de piernas, mi cuerpo se retorcía hasta que los espasmos de placer lo recorrían de arriba a abajo.

Acabé exhausta, sudorosa, tanto que Pedro sacó unas toallitas y empezó a limpiarme el cuerpo de sudor mientras yo descansaba de mi orgasmo.

Se tumbó al lado mío, me besó y me abrazó, le dije que tenía que irme ya que era tarde y me dijo que todavía no habíamos acabado, cogió mi mano y se la llevó a su polla, una polla gruesa y no muy larga, estaba dura como una piedra, depilado y dispuesto a obtener placer, me incorporé y empecé a lamerla y a llenarla de saliva, hasta que cuando estuvo llena me la metí en la boca y empecé a chuparla intensamente. Pedro estaba disfrutando, me decía:

“- Qué bien lo haces –“.
“- Qué boca tienes –“.
“- Qué buena estás –“.
“- Sigue así –“.

Su polla , sus pelotas, chupo, lamo todo como una posesa, él ya deja de hablar y sólo gime muy silenciosamente, hasta que de pronto empieza a decir algo como: “- oh, oh –“ rápidamente, me aparta la cabeza y me dice: “- con la mano –“.

Cogí su polla con fuerza y comencé a pajearle con intensidad, tanto que al poco tiempo empezó a mover las caderas y a correrse, no bajé el ritmo y seguía, no paraba de salir leche, yo no había visto tanta leche nunca, así que hasta que no me tocó el brazo no empecé a bajar el ritmo. Se quedó con los ojos cerrados y disfrutando de su corrida, yo lo limpié con las toallitas lo más cariñosamente que pude y me tumbe al lado suyo.

Cuando abrió los ojos me dió un beso en la frente y me dijo eres una mujer especial con un cuerpo de diosa, y yo le dije, venga ya, no digas tonterías y nos levantamos de la cama.

Ya en la puerta nos despedimos con un beso.

“- Me he portado bien, ¿verdad? –“.
“- Demasiado bien, bichillo –“.

Y me fui.  







DESOBEDECIENDO A MI AMO

En la ducha, el agua caliente recorre mi cuerpo, mis manos hacen lo mismo, mi cara mi cuello, mis tetas, tengo los pezones duros como piedras, los agarro y retuerzo fuerte, más fuerte.


"-Ummm, ¡qué placer!. -Dije yo-"

Estoy muy caliente Mi Amo no está. Quiero llegar cuanto antes a mi coño, para meter mis dedos en él y acariciármelo hasta correrme.
Me siento como una niña mala que desobedece a su Amo y eso hace que mi coño arda más.


"-Ahhhh -suspiré yo-. Síiiii".


Mi piel es suave y mis dedos, como si estuvieran bailando una danza muy sensual, acarician mi vientre, mis caderas y mi culo.
Me siento como una guarra, sensual y muy lasciva, que va tocando cada vez más fuerte ese cuerpo de vicio que tiene, hecho sólo para el placer.

Me apoyo en la pared, no quiero caerme mientras voy sintiendo las oleadas de placer que mi coñito de niña mala me proporciona. Cierro mis ojos y me sumerjo en ese mundo de gozo, esa lujuria que hace que todo mi cuerpo se mueva.

El Amo ha llegado, sólo escucha el sonido del agua al caer. Sabe dónde estoy.

Va a su habitación, quiere ponerse ropa cómoda, vuelva la cabeza y ve mi tanga negro sobre la cama, lo coge y lo huele intensamente. Huele a mí, al coño de su perrita que tanto lo complace.

Desnudo y con su polla erecta, recordando el olor de su hembra, el Amo se dirige al baño. Se va acercando y poco a poco va oyendo mis gemidos, suaves acompañados con respiraciones entrecortadas.

Mi Amo sabe lo que pasa y sabe que me estoy portando muy mal.

Silenciosamente entra y abre la mampara.
Al sentir un sonido abro mis ojos y veo al Amo con su mirada clavada en mí. Sonríe con una sonrisa malévola que hace temblar todo mi cuerpo.

Ya dentro de la ducha Mi Amo me coge del cuello y:


"-¿QUÉ ESTÁS HACIENDO PERRA?"
"-DIME, AHORA."
"-ERES UNA GUARRA QUE SÓLO PIENSA EN DARSE PLACER."


Sin mirar la cara de Mi Amo:


"-Yo, yo, no quería Mi Amo, no volveré a hacerlo."


"-CIERRA ESA BOCA DE PUTA QUE TIENES QUE AHORA VAS A SABER QUIEN ES TU AMO Y A QUIÉN DEBES SERVIR Y COMPLACER."
"-A MÍ, SÓLO A MÍ."


El Amo hace que me arrodille y mete toda su polla dura en mi boca, el agua cae en mis ojos pero al Amo no le importa, quiere follarme la boca, está muy cabreado conmigo.
Me coge del pelo y tira de él con fuerza, me hace daño y embiste con más rudeza mi boca. Yo me atraganto pero eso parece que al Amo le divierte.


Cuanto se harta de follarme la boca me pone en pie y se acerca a mí, tanto que puedo sentir su respiración en mi piel y su cuerpo pegado al mío. Mi Amo me hace estremecer, temblar, me tiene en sus manos.

Con mi pelo en su mano me da un fuerte beso en el cuello y con su lengua va lamiendo mi cara:

"-ERES MÍA Y SERÁS MÍA YO TE ENSEÑARÉ A QUE SEAS UNA ZORRITA BUENA".

Con un tanga limpio que me iba a poner después de la ducha me ata las manos y me muerde los pezones, tanto que me hacen gritar de placer.

Mi Amo mete los dedos en mi coño y me mira a los ojos:

"-ERES UNA PERRA CALIENTE Y TE CASTIGARÉ COMO TE MERECES, PUTA".

Me pone las manos arriba y me da la vuelta contra la pared. Con su mano me echa el culo para atrás y me embiste con su polla sin importar que mi culo esté listo o no. 


"-HOY NO USARÉ TU COÑO, ESTARÁS CASTIGADA UN MES POR TU FALTA."


En cada embestida en mi culo el Amo me da una palmada en cada nalga. Siento su polla que me llena el culo  y sus azotes que me van calentando cada vez más.

Mi Amo ruge como la bestia sexual que es y yo no puedo aguantar más, quiero correrme, lo necesito. Me voy moviendo más y los azotes de Mi Amo son más fuertes aún, tengo sus manos clavadas en mi culo.


"TOMA MI LECHE, PUTA GUARRA, YO SOY TU AMO."

Me dice Mi Amo al oído con mi cabeza hacia atrás, sujetándome del pelo a la vez que yo me corro y suspiro intensamente para mi amo. 


"-Soy tuya Mi Amo. Mi cuerpo, mi alma y mi espíritu."