Chloe

Chloe

lunes, 19 de enero de 2015

ASÍ TE QUIERO MI SUMISA

Prisionera de tu condición, confiando siempre en mi ley.
Cautiva por tu voluntad, amarrada a mi poder.
Rendido tu orgullo, recibiendo el dolor que deseas.
Aceptando siempre mis ordenes, así te quiero mi sumisa.
Así te quiero, rendida a mis pies


viernes, 16 de enero de 2015

JUGANDO EN LA MANSIÓN

Miércoles por la mañana, hay una carta en el buzón, el Club D/s.

“El Club D/s le invita a usted y a su esclava a participar en la reunión, que se celebrará, D.M, el viernes 26.
Se ruega confirmación.”

Oigo las llaves en la puerta, el Amo ya está en casa, mis ojos se iluminan y los rasgos de mi cara se tornan alegres.

“- CHOLE?. DÓNDE ESTÁS?. VEN A MI PRESENCIA AHORA MISMO”.
“- Sí, Mí Amo, aquí estoy, estaba ordenando su habitación y mi cubículo de dormir”.
“- MUY BIEN PERRITA, AHORA ESCÚCHAME BIEN LO QUE TE VOY A DECIR: SE VA A CELEBRAR UNA IMPORTANTE REUNIÓN MAÑANA, E IREMOS TÚ Y YO”.
“- Muchas gracias Mí Amo, por permitirme acompañarle y estar junto a usted”.
“- QUIERO QUE TE ACICALES BIEN.
PELO: CORTE DE PUNTAS, LAVADO Y PEINADO
PIEL: LAVADA, HIDRATADA Y PERFUMADA.
UÑAS: PEDICURA Y MANICURA, UÑAS CORTAS Y SIN RASTRO DE LACA DE UÑAS.
CARA: LAVADA E HIDRATADA, SIN RESTOS DE MAQUILLAJE.
ROPA: VESTIDO LIGERO PARA EL VIAJE.
ZAPATOS: SANDALIAS DE TACÓN”.
“-Sí Mí Amo, haré lo que usted desee.”

El Amo estaba sentado en el salón esperando a que yo estuviera lista, me estaba retrasando.

“- PERRITA, ME OYES?, VEN A MÍ”.

Desnuda, Chloe, entra en el salón y se postra a los pies de su Amo. El Amo se levanta y va acariciando su espalda, su culo, su coño, metiéndo sus dedos y comprobando que están bien lubricados.

“- CADA MINUTO QUE PASE A PARTIR DE AHORA SERÁ UN AZOTE EN EL COÑO PARA TI, ENTENDIDO?”
“- Sí Mí Amo, entendido”.

Su cuerpo estaba listo, faltaba el vestido y las sandalias.

Chloe entra en el salón, 5 minutos tarde y se coloca delante de su Amo en posición de inspección (de pie, piernas abiertas con la cabeza hacía abajo y con las manos en la nuca). El Amo se levanta, toca su piel, los brazos, muslos y piernas, hace un gesto para que le enseñe las uñas de las manos y le ordena que se quite el vestido mientras Él permanece delante de ella. Cuando todo está listo para el castigo me toma de la cintura y suena el primer azote directo al coño.

“- Uno, - digo yo -, gracias Amo, seguidamente”.
“- Dos, gracias Amo”, me da un beso en el cuello”.
“- Tres, gracias Amo”, me acaricia la espalda”.
“- Cuatro, gracias Amo, me sujeta para que no me caiga”.
“- Cinco, gracias Amo”, me da un beso en los labios”.

Me suelta y como si no hubiera pasado nada se dirige hacia la puerta con las llaves del coche en la mano.

“- ¿A CASO QUIERES QUEDARTE EN CASA, CHLOE?”
“- VÍSTETE Y CALZATE, TE ESPERO EN EL COCHE”.

            Como si de una orden divina se tratara, me puse mi vestido y mis sandalias de tacón antes de que él pudiera cerrar la puerta, pues sabía que si no salía antes me quedaría en casa encerrada. 



Estamos en una sala con más amos y sumisos, cada amo sentado en un sillón y su sumiso desnudo de rodillas a su lado.

Yo tengo mi cabeza en las rodillas de Mi Amo y me acaricia el pelo.

Los sumisos van haciendo sus juegos entre ellos o con algún Amo. Nosotros sólo observamos.

          Un Amo me mira y usted se da cuenta. Entre ustedes dos, con miradas, acuerdan que los respectivos sumisos estén juntos.

Usted me levanta la cabeza, me pone la mano en mi mejilla y los dedos en el cuello y me dice al oído:

“- CHLOE, LE HAS GUSTADO A AQUEL AMO PARA SU SUMISO Y QUIERO QUE FOLLES CON ÉL, QUE SEAS LA PUTA QUE ERES Y QUE ESTA NOCHE SEAS LA MEJOR.
Se acerca su cara a la mía y me dice: “- ¿ENTENDIDO?”.
“- Sí amo, seré la puta más guarra de este lugar”.

Miro a aquel hombre que no conozco, y él me mira a mí, vamos caminando a cuatro patas hacía el centro de la instancia sin dejar de mirarnos. Llegamos a la vez, frente a frente. Él comienza a olerme la cara, el pelo, el cuello, como si fuera un perro. Pasea alrededor de mí, quiere olerme mi coño y mi culo. Abro más las piernas y dejo que meta la cara en mi culo. Abre la boca y empieza a lamerme con ganas. Su respiración se acelera y yo ya gimo como una perra desde hace rato. De pronto se detiene gruñendo y se tumba boca arriba con su cabeza debajo de mí. Me agarra con fuerza el culo y se coloca mi coño en su cara, forzándome a bajarlo para lamer bien. Empiezo a gemir y a gemir pero no se detiene en su lamida. Empiezo a correrme con fuertes espasmos pero el tipo me tiene agarrada por el culo. Él sigue lamiéndome el coño, no se cansa, como yo que no me canso de gemir. Sin esperarlo me da una fuerte palmada en el culo y suelto un grito. “- ¿Desde cuando los sumisos azotan?, pensé yo “. Cada vez siento más placer, voy moviendo mis caderas para que su lengua y su boca estén más cerca de mi coño. Me voy acariciando para él, no deja de mirarme con deseo. Va azotándome mi culo y acariciándolo después. Me vuelve loca eso y me dejo llevar, cierro mis ojos al placer. Voy sintiendo la llegada de mi segundo orgasmo, mis caderas se mueven más rápidamente, pero inesperadamente él se retira de mi coño y se coloca detrás de mí con la polla tiesa. Me agarra con la cintura y coloca su pecho en contacto con mi espalda y se frota haciendo que sienta su pelo en ella, me sopla con su respiración en mi oreja y me dice sin que nadie pueda oírlo, sólo yo: “- me vuelves loco Chloe y ahora vas a ser mía”.

Me pone la mano en la nuca, me agacha la cabeza y me levanta el culo. Sin poder reaccionar me mete la polla en el coño y me tira del pelo hacia atrás hasta que levanta mi cuerpo y me folla sintiendo su pecho pegado en mi espalda. Empieza a follarme como un poseso, su cara junto a la mía, su mano en mi cintura subiendo y bajando mi cuerpo y la otra en mi cara y cuello. Estoy casi inmovilizada por un sumiso, lo tengo casi encima, con su cuerpo trata de tocarme lo máximo posible el mío y eso hace que empiece a correrme. Los orgasmos empiezan a ser consecutivos y mis espasmos también, pero él me sujeta fuerte y ya no me preocupa moverme, tener convulsiones o espasmos de placer. Él no baja el ritmo, no tiene intención de correrse , me dice susurrándome: “- córrete cuanto quieras Chloe, yo te sujeto, estoy aquí para darte placer”.

Empiezo a sudar y me siento mojada por la espalda, empiezo a moverme hacia delante incómoda, no quiero mojarlo. A él no le gusta eso, enseguida sabe por qué lo hago y me dice: “- shhhhh, tranquila no te muevas”. Va bajando el ritmo de la follada y empieza a lamerme la espalda y el cuello tragándose todo mi sudor. Mi sudor le gusta, más le excita y empieza a gruñir de nuevo, me va limpiando toda y me pasa la lengua por toda mi cara. Su lengua huele a mi coño, yo cierro los ojos y lo huelo, es mi olor y me pone más salida todavía.

Bruscamente me pone a 4 patas y me masajea el culo a la vez que me azota cada cachete. Noto como me abre el culo, le dejo hacer, se pone de rodillas y me va metiendo la polla hasta el fondo, agarrándome de las caderas, empieza a follármelo y yo sigo oliendo a mi coño. Comienzo a moverme cada vez más fuerte y él no me puede controlar. Ruge cada vez más fuerte y yo me voy moviendo más,  hasta que él se corre gritando, haciendo más profundas las embestidas en mí.

Sólo oigo aplausos que me hacen salir del leve letargo en el que me encontraba, tendida en el suelo con mi compañero de juegos encima de mí.

Mi mirada recorre la sala, busco a Mí Amo, su aprobación. Al fín lo veo, y una sonrisa aflora en su cara y yo le sonrío con satisfacción. “-Ven, leo en sus labios”, y presta, empiezo a moverme para quedar liberada del cuerpo que me aprisiona; sus brazos recorren los costados de mi cuerpo mientras se va situando en su posición de sumiso, a 4 patas, y va tirando de mis caderas para ayudarme a mí a colocarme en esa posición también. Nos miramos y con una leve sonrisa bajo la mirada y me dirijo hacia mi Amo.

Vuelvo a apoyar mi cabeza en sus rodillas y me acaricias el pelo, sus manos se mueven con cierta brusquedad y su respiración es agitada. Me agarra del cuello y eleva mi cara hacia la suya, puedo oler su aliento cuando me dice: “- YA TE HAS DIVERTIDO BASTANTE, AHORA YO TE USARÉ”. Me coloca en sus rodillas con las piernas bien abiertas, mientras me tira bien fuerte de mi pelo hacía atrás: “- ESTARÁS MUY QUIETECITA PARA MÍ, VERDAD PUTITA? Sí Amo “. Alguien se acerca por detrás, no la veo, con un paño húmedo me va limpiando mi coño y mi culo húmedo y llenos de fluidos, es una mujer, es muy delicada conmigo y hace que me vuelva a excitar de nuevo, que esté lista para que mi Amo me use.

“- A TU POSICIÓN”, y rápidamente me levanto y me sitúo a 4 patas a su lado, se levanta y vamos avanzando hacía el lugar de juegos.

“- POSICIÓN DE ESPERA”, (de pie, piernas abiertas y manos a la espalda).

Me levanto y me sitúo como me ha indicado y de la mesa de juguetes elige unas esposas y unas pinzas para los pezones con cadenita. Me esposa, me pinza, incluso me tira de la cadena para comprobar que las pinzas están bien sujetas, yo me muevo del tirón y me da una fuerte palmada en el culo como señal de desaprobación.

“-HE DICHO QUE TE ESTÉS QUIETA, NO HAGAS QUE CUANDO LLEGUEMOS A CASA TE CASTIGUE, lo siento Amo, perdóneme”.

Con su mano en mi hombro me obligas a ponerme de rodillas. “- ABRE LA BOCA PUTA, AGRADECE A TU AMO EL PODER TENER SU POLLA DENTRO DE TI”, de una fuerte embestida me la metió hasta la garganta, tenía mi cabeza entre tus manos y la sujetaba fuertemente para que no me moviera. Estuve así hasta que se acomodó su polla en mi garganta y las arcadas desaparecieron. Los movimientos eran suaves, entraba y salía de mí muy despacio, muy profundamente, el movimiento de tu caderas al compás de sus manos sobre mí. El Amo quería follarme la boca y yo deseaba sentír su enorme falo inundándome, llenándome entera.

“-SACA LA LENGUA, me dijo tirando de la cadena de las pinzas y de mi pelo con la otra mano para conducir mi cabeza hacía sus huevos y lamerlos, mientras se pajeaba.

Sentí de nuevo como me tiraba del pelo y para que su polla estuviera en mi boca, más dura y más chorreante que antes. “- El Amo desea correrse, pensé y abrí mi boca todo lo que pude y me la tragué entera. Me la comía y me alimentaba de ella, pero mi satisfacción duró poco, el Amo me tapó las narices y tuve que retroceder y dejarla salir al poco tiempo.

“- ERES UN PUTA MUY GOLOSA, CHLOE, Y PARECE QUE TIENES HAMBRE DE POLLA”, dijo sonriendo metiendo sus dedos en mi boca.

Mi fuente de alimento fue lo siguiente, otra vez en el cielo y no estaba dispuesta a dejarla escapar de nuevo, me aferré a ella como a un clavo ardiendo e iba notando como pronto llegaría el ansiado néctar de mi Amo, lo que yo estaba deseando; ya no tuvo compasión de mi boca y la usaba como si de un coño se tratara, me dejaba sin aliento pero yo tragaba cada vez más. Entre gritos y gemidos en la sala, escuché el intenso gemido de mi Amo, “-AHHHHHH”, su mano tiró aún más de mi pelo hacia él, y empecé a saborear el dulce sabor de su leche en mi boca. No quería que se derramara ni una gota, la quería toda para mí y mientras salía a borbotones yo la iba reteniendo en mi boca. Cuando lo movimientos eran más lentos y se iba relajando me apartó:

“- ABRE LA BOCA, ENSÉÑAME TU PREMIO”, obediente hice lo que me ordenó y con un golpe seco sentí su bofetada en mi cara.


“- TRÁGATELO” y con una sonrisa me lo tragué para después limpiarle con mi lengua su enorme polla que tanto me gusta lamer.




miércoles, 14 de enero de 2015

AMOR SIN CONDICIONES

Amaneceré en tus labios y escribiré con mi fusta poemas en tu piel, que reafirmarán que eres de mi propiedad. Llenaré tus labios de besos y tu piel de preciosas marcas, mientras el aire se llenará de tus hermosos quejidos.
Por un momento el reloj del tiempo se detendrá y sólo se escuchará el tic tac de nuestros corazones sonando al unísono mientras nuestros cuerpos se funden en uno sólo, en un apoteosis de placer compartido por el camino de la sumisión y la posesión que da sentido a nuestras vidas.



martes, 6 de enero de 2015

ME GUSTA DOMINAR A LOS HOMBRES.

“-Hola, Feliz Navidad.“
“-¿Cómo lo tienes el sábado noche?. “De momento bien, pero no para un rato.”
“-Quiero para un par de horas o más.”
“-Sí, sin prisas.”
“-Está bien, piensa qué me harás porque estarás un buen rato sin metérmela.”
“-No te hagas ninguna paja antes de verme.”
“-Como quieras, si luego aguanto poco se sigue con otro.”
“-¿Hay juguetes?. -Sí-, dije yo“
“-Te voy a atar.”
“-¿Vamos a estar solos? Sí.”
“-Haré lo que tú me digas.”
“-Buen chico.”
“-Me tienes mojadito cada vez que me hablas.”
“-Umm, así me gusta, mojadito para mí.”
“-Tendré que llevarme bastantes preservativos.”
“-Cuando estés disponible me hablas para darte instrucciones.”
“-Dime.”
“-Vocka naranja y tabaco. Vienes sin ropa interior, sin calzoncillos, calcetines o camiseta, con camisa y perfume, quiero olerte.”
“-Me voy a la ducha, me gusta el agua caliente por mi espalda.”
“-De pensar en la escena me he puesto empalmado como un burro. Te comería enterita. Si tuviera ese pedazo de body esta noche para jugar, esa escena en directo debe ser una pasada.”
“-Pues imagínate detrás de mí.”
“-Con ese pedazo de culo que tienes, un culo espectacular.”
“-Como para acariciarlo ahora.”
“-A las 22.30 y sé puntual.”

Frank es un atractivo rubio de ojos verdes, unos cuantos años menor que yo con cuerpo fibroso y muy bien formado en el ginmasio, su aspecto es una mezcla entre aniñado y chico malo, malote. 

Se acercaba la hora, la luz de las velas alumbraba la habitación, estaba caliente, el ambiente estaba caliente.

El timbre suena, es Frank con las bebidas. Nos esperan el vocka con naranja, Tankeray y tónica, cubitos de hielo, las copas, limón para él, unos cigarrillos y una grata conversación de dos amantes que hacía ya tiempo que no se veían.

Las copas se acaban, los cigarrillos también, Empieza el juego.

Me muero por acariciarlo, está excitado, su respiración es agitada.

“-PONTE DE PIE, DESNÚDAME!.”
Los botones de mi blusa ajustada se van desbrochando muy despacio, mi pecho es liberado. Me mira a los ojos, baja la mirada y se acerca a darme un beso cerca de mi sujetador de encaje.

“-NO!.”

Levanta la cabeza y un leve, “-lo siento”, sale de su boca.

“-SEGUIMOS!.”

Mi cinturón, botón y cremallera de mi pantalón, que va bajando hasta mis caderas. Me siento, levanto una pierna, indicándole con la mirada que me quite la bota.
Me quitó las botas, los calcetines y los pantalones con sumo cuidado, muy despacio y me ayudó a ponerme un corsé negro que deja mi pecho al descubierto y unas botas negras que tenía de hace años, tacón de aguja, ideal para clavarlo en la piel.

Era la primera vez que veía a Frank arrodillado delante de mí y sonreí.

Me acerqué a él, cerré los ojos y olí su cuello, el perfume estaba ahí como le indiqué, no era una colonia barata, enseguida reconocí la marca, él sabe que me encanta.

“-AHORA QUIERO VER CÓMO TE DESNUDAS PARA MÍ.” Me senté y encendí un cigarrillo.

La vista era excitante, ver como un hombre tal, que con sólo mirarlo te dan ganas de follarlo, se estaba desnudando delante de mí. Todos mis sentidos se centraron en él su respiración, su mirada, la forma de moverse, estaba nervioso, y eso me hacía sentir genial, poderosa.

Se desabrochaba cada botón de su camisa lentamente, no llevaba camiseta, daban ganas de besarlo, lamerlo, morderlo, mis instintos más sucios salieron a la luz. Después sus zapatos y pantalones, no llevaba ni calzoncillos ni calcetines. Estaba totalmente empalmado.

Se quedó quieto delante de mí, puso sus manos a la espalda y cerró los ojos.

Me levanté, puse mi mano en sus pelotas y me agaché levemente para meterme su polla en mi boca, era una delicia, me encantan las pollas que gotean. Me coloqué detrás de él, a su espalda, cogí sus manos y las puse en mi culo con fuerza y con mis brazos a lo largo de sus muslos, empecé a morder y a lamer el centro de su espalda.

No movió ni un ápice sus manos de mi culo, no me acariciaba, sólo lo apretaba, cuanto más apretaba, más lamía y mordía yo, más se excitaba, esta vez el control lo llevaba él; cuando creyó que podía dominar la situación, mis manos dejaron sus muslos y se fueron a sus pezones, pezones vírgenes para el retorcimiento, y me ensañé con ellos hasta que dejó de apretarme el culo, su cara era un poema, aguantando el dolor, para ver quien era más fuerte.

“¿TE ESTARÁS QUIETO?. -Sí-, dijo él.”
“-¡BUEN CHICO!.”

Y le quité sus manos de mi culo y me puse delante de él, de espaldas apoyada en la cama y mostrándole mi culo abierto y mi coño chorreando.

“-TÓCAME!-, le dije cuando ví que sólo me miraba-.”

Se arrodilló, empezó a acariciarme lentamente y yo a mover las caderas. De tocarme sólo con los dedos , ya empezaba a tocarme con toda la mano, como si quisiera darme el máximo placer posible abarcando todo de mí, mis caderas se movían al compas de mis gemidos, estaba perdiendo el control. Los movimientos eran cada vez más rápidos, Frank se estaba emocionando, tenía tres dedos en mi vagina y quería más.

“-EL CONSOLADOR, CÓGELO.”

De una vez lo metió hasta el fondo, mi vagina era una fuente inagotable de flujo que ayudaba al gratificante masaje de mi clítoris. Frank se estaba esmerando, cómo estábamos disfrutando.
Yo no podía más, quería aguantas, no quería correrme tan pronto, pero él no me dejaba quieta, me movía más despacio para intentar ralentizar sus manos trabajando en mí, pero todos mis intentos fueron un fracaso, ya no podía hablar, sólo gemir, y retorcerme de placer, hasta me abandoné a mis instintos y empecé a correrme como una perra en celo.

“-¡A LA CAMA, TÚMBATE BOCA ABAJO Y ABRE BIEN LAS PIERNAS!.”

Con un vibrador en la mano iba masajeando sus pelotas, le estaba gustando, abría más las piernas, iba recorriendo de arriba a bajo su culo, su esfínter, sus huevos, leves gemidos iba escuchando de él y eso me puso muy cachonda de nuevo, Frank no gime, no habla, a penas expresa su placer, todo lo contrario de lo que me gusta a mí en un hombre, pero esa noche estaba gimiendo para mí, le dejé el vibrador apoyado en los huevos y me quité las botas.

“-¡DATE LA VUELTA!.”

De nuevo el juego con el vibrador, pero esta vez, iba recorriendo todo su polla erecta desde el principio, dura y que todavía no se había corrido, lo que me hacía tener unas ganas tremendas de tenerlo en mi boca, más que ninguna vez, más que nunca; siempre he dicho que Frank es como “los conejos”, capaz de correrse 4 ó 5 veces en muy poco tiempo sin a penas preliminares.

“-Por favor, ya no aguanto más, quiero follarte, no seas mala conmigo.”

“-VEN AQUÍ-, le dije, y solté el vibrador, agarré su polla y empecé a lamerla toda entera, las gotas que asomaban por su glande todas para mí, hasta que bien fuerte me la metí en la boca, ¡qué sensación!, escalofríos recorrían mi piel, hasta que le dije:

“-¡FOLLAME!.”

            Saltó de la cama y tomó un preservativo, fue todo tan rápido que no pude evitar que me cogiera de las piernas, me las abriera y me ensartara hasta el fondo. Esta vez no parecía un conejo, los movimientos eran ligeramente más lentos y más profundos, me estaba metiendo la polla hasta las entrañas. Ambos nos movíamos al mismo ritmo, la cama parecía el terreno de un combate de poder, él agarraba mis caderas mientras yo arqueaba la espalda y mordía mis pezones, mi cuello, hasta que se dejó caer encima de mí, por primera vez también, me estaba follando con las manos metidas entre la cama y mi culo, apretándomelo.

“-¡No puedo aguantar más, me gustaría correrme dentro de ti, preciosa!-, me decía entre gemidos.”

“-SÍ, YA-, le dije yo.” Desea tanto sentirlo, escuchar sus gemidos de placer que le dejé hacerlo.

Apretando su culo contra mí, empezó a moverse como un poseso, con sus manos en mi cintura y gimiendo en mi oreja, hasta que me la mordió y estallé en un orgasmo mientras él se corría en mí.

Después de quedarnos quietos, respirando agitadamente intentando recuperar el aliento, estuvimos un rato abrazados, recordando viejos tiempos y comentando todo lo que había sucedido. Acariciándole su pecho, recostada en él,  me contaba sus historias con otras chicas y nos reíamos, eso me ha dado siempre mucho morbo, me gusta masturbarlo lentamente mientras me cuenta sus líos.

Sin decirle nada, le dí una palmada en los huevos, dió un leve respingo y paró en seco de hablar.

El juego había empezado otra vez.

No me dijo nada, no protestó, sólo se estuvo quieto y seguí dándole palmadas. Su polla que no había dejado de estar totalmente flácida empezó a reaccionar poco a poco, y las palmadas empezaron a subir. Cuando llegué a su glande, su polla  estaba dura como una piedra pero no dejé de darle. Él estaba tan sorprendido como yo, nunca habíamos jugado a eso y le estaba gustando.

“-Quieres ver como sale la leche de mi polla?-, Me dijo.”

Y yo sólo sonreí.

Me apartó mi mano y sólo le tuvo que dar unas leves sacudidas y la leche empezó a manar, a la vez que convulsiones de su cuerpo hacían que lo abrazara fuertemente.

“-¿Otra copa?, estoy sediento-, me dijo.”

“-Hay posturas que no hemos hecho nunca-, le dije.”
“.¿Sí?, no creo, me dice con sus labios tan sensuales que daba ganas de comérselos allí mismo.”

“-VAMOS, TENGO GANAS DE POLLA.”

De pie delante de mi, empecé a comérmela, sentada, cómodamente, ¡Dios, como me gusta chupar y lamer pollas!

Ya en la cama, con Frank tumbado boca arriba, me puse encima de él de espaldas y me metí la polla hasta el fondo, me incliné hacía adelante apoyando mis brazos en la cama, mostrándole bien como entraba y salía de mí, con mi culo bien abierto. Iba despacio acoplado mis caderas a él, hasta que, “así, sigue así, me gusta así”. El ritmo iba subiendo y se iba calentando. Empecé a  notar como movía más las piernas para que yo entrara y saliera con más profundidad, cuando noté mi primera palmada en mi culo,

“-Fóllame,. Fóllame, no pares, fóllame.¡Qué gusto, por Dios!”

Y plass, plass, vengan palmadas en mi culo y cada vez más fuertes. Hasta que caí exhausta después de haber tenido una corrida bestial entre gritos de él y gemidos míos que  seguro que tuvieron que oír los vecinos.