Chloe

Chloe

sábado, 26 de diciembre de 2015

EN EL RELLANO DE MI VECINA ANGELINES

En cierta ocasión, alrededor del mediodía, a principios de la primavera, yo me encontraba en la terraza de mi casa, jugando, cuando escuché la voz de mi vecina Angelines, en la calle, junto al portal, decirle a su hijo Paquito que se quedase a jugar un rato mientras ella subía a casa y terminaba de preparar la comida, pero le advirtió muy seriamente:


* Que no escuche yo que alguien te llama la atención, porque como así sea, te subo “pa” casa y te lo explico con la zapatilla. ¿Estamos?


* Sí, mamá –respondió Paquito.


Y así quedó el asunto. Claro que, cuando escuché la amenaza de Angelines, me entró una especie de temblor nervioso, deseando que alguna vecina regañara a Paquito y que Angelines cumpliera su promesa.


Tal vez alguna de las vecinas del bajo protestarían si Paquito se pusiera a corretear por el jardín, como era lo acostumbrado, pero pasaron unos minutos y Paquito estaba cumpliendo la promesa de que ninguna vecina le llamase la atención, cuidándose mucho de no pisotear el césped, porque ya sabía que la señora Trini, la del bajo izquierda, estaba siempre al acecho para llamar la atención a cualquiera que se atreviera a pisar el jardín. Más de una azotaina nos habíamos llevado por su culpa y Paquito no quería ser el siguiente.


Pero claro, pasados unos minutos más, con el ímpetu del juego, varios niños cruzaron por el jardín, correteando el uno detrás del otro, revolcándose por el césped y Paquito con ellos. No pasaron ni veinte segundos cuando se escuchó la voz de la señora Trini llamándoles la atención. Ya se encargaba ella de gritar lo suficientemente alto como para que cualquier madre la escuchara protestar y tomara cartas en el asunto.

La señora Trini disfrutaba con ello.


Y allí estaba yo, asomado al balcón de mi casa, mirando lo que estaba ocurriendo, escuchando la regañina de la señora Trini y rezando para que Angelines la oyera, viera a su hijo tumbado en el jardín y cumpliera su amenaza. Algunas veces había bajado a la calle en zapatillas y allí mismo había comenzado a sacudirle zapatillazos a cualquiera de sus hijos que le hubiera tocado ser la víctima ese día. De ahí mi inquietud, esperando ser público privilegiado de una nueva tunda con la zapatilla de Angelines.


No sé si era por mi nerviosismo, pero los segundos que tardó Angelines en asomarse a su terraza, me parecieron eternos. Efectivamente Angelines se había enterado de todo y asomada como estaba, le dio una orden a Paquito, que ni el peor de los sargentos.


* ¡PAQUITOOO! ¡SUBE INMEDIATAMENTE!


Desde mi lugar pude distinguir cómo se le helaba la sangre a mi vecinito, quedándose completamente paralizado al oír a su madre ordenarle que subiera. Puedo decir que el enrojecimiento de su cara, fruto de los juegos, empalideció súbitamente. Y Angelines, impaciente, volvió a gritarle.


* ¡QUE SUBAS, TE DIGO! ¡QUE TE VAS A ENTERAR BIEN “ENTERAO”!


Al segundo grito de su madre, Paquito reaccionó y comenzó a llorar, sabiendo la que se le venía encima, a la vez que emprendió el camino hacia su casa, lentamente, como si quisiera retardar lo máximo posible la paliza que le aguardaba al llegar a casa…


Ya os podéis imaginar mi excitación. En cuanto mi vecinito entró al portal me di la vuelta, salí de mi terraza, crucé el salón sigilosamente y aprovechando que mi madre estaba cocinando con la radio puesta, para que no se diera cuenta, cerré suavemente la puerta de la cocina y me dirigí hasta la puerta de entrada de mi casa.

Cerré también la puerta del recibidor para aislar cualquier ruido que se pudiera producir y comencé a abrir la puerta de entrada con muchísimo cuidado. Me temblaban las manos y mi excitación iba en aumento.


Una vez fuera de mi casa, dejé la puerta entornada y suavemente me deslicé por las escaleras hasta poder ver el rellano y la puerta de Angelines. Como yo vivía en el último piso, la pared que separaba las escaleras en el último tramo, la habían hecho hasta una altura de aproximadamente un metro y medio. Era una especie de murete que, a modo de gran barandilla, permitía ver el otro tramo de la escalera y casi la totalidad del rellano de abajo, incluyendo la puerta de la casa de Angelines, con lo que mi visión era casi perfecta.

Además, podría observar sin ser visto.


Mi expectación iba en aumento y al poco tiempo comencé a escuchar las pisadas de Paquito subiendo las escaleras, lentamente. Miraba a la puerta de su casa, pero seguía cerrada. Parecía como si Angelines estuviera calculando el tiempo que su hijo tardaría en subir las escaleras para abrirla o tal vez estuviera tras la puerta esperando la llegada de su víctima, quitándose la zapatilla para estar dispuesta y acomodándosela bien en la mano para liarse a zapatillazos nada más abrirla, como tantas otras veces la vi hacer. Esa incertidumbre, esa especie de retraso, me estaba poniendo cardíaco. Se me disparaba la imaginación intentando adivinar qué estaría haciendo Angelines tras aquella puerta.


Y por fin, cuando a Paquito le faltaba sólo un tramo de escaleras por subir, se abrió la dichosa puerta.

Pero… ¡Qué rabia! No veía a mi vecina. Se había quedado tras el hueco de la entrada, esperando en el interior, en el recibidor, seguramente sujetando el pomo con una mano y la zapatilla con la otra, esperando a que llegase el momento oportuno de utilizarla y yo ¡no podía verla!


Ese momento estaba a punto de llegar, pero era Paquito el que no lo hacía. Se había detenido varios escalones antes, al escuchar abrirse la puerta de su casa. Seguía queriendo retrasar lo inevitable. Hasta que Angelines, impaciente, harta de esperar a su hijo, se decidió a salir al rellano.

Y allí estaba la dueña de mis sueños. La reina de la zapatilla. La maestra de las azotainas, con un semblante dominador de poderío absoluto, “animando” a su hijo a terminar de subir aquellas escaleras.


Vestía una falda oscura y una blusa clara, cubiertas por su típico delantal. Aún no se había cambiado de ropa. Ni siquiera se había quitado las medias. Incluso se había calzado las zapatillas en chancleta, con la tela del talón doblada y aplastada por sus pies. Unas zapatillas de paño aterciopelado de color azul marino, rematadas con un bordado en forma de ramas, de suela al estilo inglés, de goma amarilla maciza pero muy flexible, como de un centímetro de grosor en la planta y de poco más de un centímetro y medio en la zona del talón, conformando una pequeña cuña.



Todos conocíamos perfectamente tanto el picor como el escozor que nos proporcionaban los zapatillazos de Angelines cuando usaba aquellas zapatillas. Por eso mi excitación aumentó cuando la escuché.


* ¡PAQUITOOO! ¡¡¡SUBE YA!!!


Y a poca distancia se pudieron escuchar los sollozos del pobre Paquito, sabedor de que había llegado a su destino y de que su madre sería mucho más dura con él, si se retrasaba demasiado. Ésa era una lección que todos y cada uno de los que habíamos pasado por la zapatilla de Angelines, habíamos aprendido.


Definitivamente, Paquito llegó al rellano. Yo suponía, como casi siempre, que Angelines se limitaría a darle unos cuantos zapatillazos allí mismo y que posteriormente se lo llevaría al interior de la casa, cerrando la puerta tras de sí, para propinarle la habitual paliza que tenía por costumbre dar fuera del alcance de miradas indiscretas; pero esta vez me sorprendió muy gratamente.


Asomado como estaba yo, desde lo alto del último tramo de escaleras y perfectamente escondido tras aquel pequeño murete, era un espectador de excepción, aunque por un instante estuve a punto de ser descubierto por Angelines, ya que miró hacia todos lados, como si comprobara la ausencia real de testigos. Entonces me agaché e intenté dominar mi respiración, que se había alterado ostensiblemente, tanto o más que mi nerviosismo, para que no se diera cuenta de que estaba allí.


La voz de Angelines volvió a resonar, dominante e intransigente.


* ¡VEN AQUÍ! –Le ordenó sin moverse ni un palmo de donde estaba.


Su hijo estaba paralizado. No sabía qué hacer. Ni siquiera podía moverse ante la orden explícita de su madre. El miedo le tenía atenazado.


* ¡Que vengas aquí, te digo! –Insistió Angelines-. ¡Y quítate las gafas! –Le ordenó.


* No mamá, por favor…


* ¡Que me des las gafas! –Volvió a ordenarle, apoyando sus manos en la cintura y dando pisaditas de impaciencia en el suelo.


De nuevo Paquito volvió a lloriquear, pero sabía que si no obedecía a su madre, la paliza iba a ser aún mayor, así que, tembloroso y sollozante, alcanzó a quitarse las gafas y se las acercó a Angelines que, con un rápido gesto las agarró y se las guardó en uno de los bolsillos del delantal.


Inmediatamente después, sacó el pie derecho de su zapatilla con un rápido movimiento de delante hacia atrás, dejándola dispuesta para utilizarla. Paquito, al verlo, intentó retroceder pero su madre fue más rápida.




* No mamá, no me pegues –Suplicó.


Pero de nada le sirvió. Angelines se agachó velozmente para recoger la zapatilla y acomodársela perfectamente en su mano derecha y aprovechando la inercia de su movimiento al levantarse, ante la distancia que su hijo había recuperado dando aquel pasito para atrás, lanzó su primer zapatillazo que llegó a impactar en la mejilla izquierda de Paquito, volteándole brutalmente la cara y dejándole marcada la suela de la zapatilla en pleno rostro.


Inmediatamente después, sin darle tiempo de reacción a mi vecinito, la zapatilla de Angelines impactó de nuevo en su cara, volteándosela una vez más y remarcando la señal que ya tenía.





Y mientras le daba un zapatillazo tras otro en la cara y en la cabeza, no paraba de decirle:


* Estoy harta… (Plas) de que las vecinas… (Plas, plas) me llamen la atención… (Plas, plas) por tu culpa. (Plas, plas plas).


El pobre Paquito, ante el ímpetu de los zapatillazos que le estaba dando su madre, intentó cubrirse la cara y la cabeza, pero ella seguía implacable, lo que le hizo tropezar y caer al suelo.


En aquella situación, Angelines se abalanzó sobre él y continuó dándole zapatillazos por donde le apetecía.

Le daba en la espalda, en los brazos… La zapatilla buscaba su cara y cuando no la encontraba se dirigía a los brazos, pero Paquito terminó de caer al suelo completamente, lo que su madre aprovechó para marcarle la zapatilla en los muslos tras un sinfín de zapatillazos.


Estaba fuera de sí. Respiraba abruptamente, agitada como estaba con la paliza que le estaba dando. Y como mi vecinito se cubría, finalmente le sujetó por uno de sus brazos con la mano izquierda, levantándole casi en vilo del suelo, mientras que con la derecha descargaba sus zapatillazos, sin piedad, a diestro y siniestro.


Intentó incluso arrastrar a su hijo hasta el interior de la casa con la intención, supongo, de continuar con la paliza una vez dentro, porque el escándalo que se había formado era tremendo; pero le resultó imposible, por lo que siguió descargando su zapatilla, esta vez sí, en las nalgas y en los muslos del jovencito.


Casi le había dejado desnudo. Con tanto tira y afloja entre los dos, la camiseta se le había salido y estaba a punto de perderla, dejando al descubierto tan tierna espalda, que inmediatamente fue inundada de más y más zapatillazos, dejando la suela de la zapatilla su “sello” en varios lugares.


Pasó lo mismo con los pantalones cortos que llevaba, por lo que aquella zapatilla escribió su nombre en casi todas las zonas visibles de su cuerpo.


Antes de terminar con aquella tunda, Paquito ya estaba absolutamente rendido y tumbado por completo en el suelo. Ésa era la postura en la que más disfrutaba Angelines cuando te pegaba con la zapatilla. Se sentía poderosa y vencedora de una batalla más, en las que siempre jugaba con ventaja. Por eso descargó su habitual traca final. Una incontable cantidad de zapatillazos muy seguidos y muy duros en las nalgas de aquel dolorido niño.


En contra de todo pronóstico, cuando Angelines decidió que había terminado, se incorporó y con la zapatilla en la mano le ordenó a su hijo que se levantara y se colocara bien la ropa.


Mientras mi vecino obedecía a su madre, entre lágrimas y sollozos, como parecía tardar mucho, su madre le lanzaba algún que otro zapatillazo aislado, pero contundente, mientras le “animaba” a terminar de vestirse.


Finalmente, cuando paquito terminó de colocarse toda la ropa, su madre sacó un pañuelo del bolsillo de su delantal y se lo entregó para que se limpiara la cara de tantas lágrimas y algunas mucosidades que le habían brotado, aunque inmediatamente se lo quitó de las manos y fue ella misma la que le limpió la cara.


Acto seguido sacó las gafas y se las devolvió. Una vez hecho esto y manteniendo todavía la zapatilla en la mano, hizo algo que jamás hubiera esperado nadie. Le señaló las escaleras con la punta de la zapatilla y le dijo:


* ¡Ala, ya puedes irte a jugar otro rato!


La cara de asombro, si no de estupefacción de mi vecinito era digna de una película. Ni el mismo niño se creía lo que su madre le estaba diciendo.

Estaba acostumbrado a otra cosa. Esperaba lo habitual. Es decir, que le ordenase entrar en la casa y permanecer castigado el resto del día, pero en esta ocasión no sucedió lo esperado. Así, que antes de que su madre se arrepintiera de aquella decisión, se giró y tomó las escaleras hacia abajo, tan extrañado como dolorido aunque, todo hay que decirlo, algo más contento de lo que esperaba.


Cuando su hijo abandonó el rellano, Angelines lanzó su zapatilla al suelo, como con desprecio, con tal ímpetu que se giró, mostrado la suela, antes de calzársela.




La visión de aquella zapatilla con la suela volteada hacia arriba, del revés, me provocó una grandísima erección, excitado como estaba de haber presenciado tan estupenda paliza.


Mi vecina no se agachó, sino que extendió su pierna y con el mismo pie la hizo girar hasta colocarla en su posición natural y lo introdujo en su interior, acomodándolo con ligeros movimientos sinuosos. Se quitó el delantal, se colocó la falda y se desabrochó la blusa, introduciendo en ella una mano hasta alcanzarse los senos y sobarlos suavemente. Su cara se tornó viciosa, más bien lujuriosa y mientras se mordisqueaba sus propios labios se giró hacia su casa y se marchó, acariciándose también la entrepierna bajo la dulce música de unos suspiros muy sospechosos.


Cerró la puerta tras de sí y yo me quedé completamente hipnotizado.

Autor: José María Zapatilla.
https://es.groups.yahoo.com/neo/groups/lazapatillademama/info
Modelo de zapatilla: Chloe Deva

martes, 12 de mayo de 2015

BELLA

Bella es Mi Dueña
Hermosa Mi Ama y Señora
Dulce su rostro 
Suave su cuello


Su boca fruta fresca
Generoso su pecho
Lluvia y Madre Tierra Su Cuerpo
Miel su sexo


Firmes sus manos
Cálido su abrazo
Verdad sus sentimientos
Sentido Amor me profesa 


Soy yo su bien, su posesión, su propiedad 
Recto el camino me muestra
Con justo castigo me premia
Y me demuestra quién manda.


Con blanca luz me baña.
Con Inabarcable deseo me alimenta
La venero, adoro, temo y amo
A su lado nada me falta

 

Suyo mi pensamiento y voluntad.
Suyo mi cuerpo
Suya mi alma


Sea como el Mar… vea el principio… jamás el final…
Sabe que soy Su criatura... cuídeme... quiérame... ámeme siempre…

 

Zev Barcelona, Mayo, 10, 2015

 

 

martes, 28 de abril de 2015

ORGULLOSO DE SER SUYO, MI SEÑORA.

Beso Sus pies, Mi Señora, los adoraré como los más valiosos dones que se me hayan concedido nunca. Y viviré por y para Usted.

Adoraré Su pensamiento, Su respiración, Su cuerpo entero y Su sexo. De Él me alimentaré para crecer con Su ayuda y apoyo. Y si no lo cumplo, vague perdido y derrotado, no encuentre paz.

De Su mano iré, por cuantos caminos y sendas disponga. Lléveme Mi Señora. 
Juro servirla, complacerla, adorarla, respetarla y amarla más allá de mi último aliento.

Pensaré en Usted y eso me dará fuerzas, no quiero estar solo.
Siempre a su lado y usted junto a mí.




lunes, 20 de abril de 2015

CARTA A CHLOE

Me has pedido Chloe Deva, una tarea, una de tantas que me impones, como prueba de entrega a Ti, tarea que ciertamente cumpliré, obediente, sumiso, noble y valiente, para complacerte siempre...

 Esta vez, no es una orden Tuya, sino una petición personal, una carta hacia Tu Persona, una carta sencilla, que no ha de ocupar más de un folio, dos a lo sumo… como aquellas redacciones que nos mandaban escribir cuando niños, en la escuela de primaria… para expresarte, en libertad, los sentimientos que experimenté al conocerte…
 
 
Aquí la tienes Chloe, 
 
 
Tuya es, como Tuyo soy, quién sabe si quizá ya para siempre, por libre, propio y voluntario deseo, sean cuales sean nuestros destinos, y disponga el futuro.
 
 
Espero que sea digna de Ti, como digna eres Tú de mi…
 
 
Inchallah…
 
 
……....…………....……..


… A veces la vida nos hace transitar por sentidas sendas, absolutamente vívidas, en ocasiones duras, crueles y estériles, cargadas de obstáculos, golpes y espinas, siempre en constante búsqueda… la de nuestro propio Ser... y cuando ya no esperas nada ni nadie, a veces el Universo conspira, y el Destino te regala el más preciado, deseado, e imaginado Bien…


 
Hoy apenas hace dos semanas que mi camino se tropezó en el tuyo, Chloe Deva.


Raro y providencial fué encontrarte... altas eran las barreras a superar, pues no deseabas perder Tu tiempo…, insistí, un minuto más..., y otro… Y mi alma te imploró, Chloe, envuelta de gritos ahogados y silenciosos, humildes y valientes, mirándote desde abajo, arrodillado a tus pies siempre, postrado en el frío y duro suelo, convencido de que no arriesgar a menudo significa perder, morir un poco cada día... No me oías Chloe…

Quizá te llamó la atención el hecho de intuir o sentir, cómo puede, de repente, un corazón abrirse, completamente desnudo, expuesto, desarmado, entregado, abocado al temible y negro vacío, desolador y desconocido, no sin temor, pero ya sin resistencia alguna… - ésto también es posible… Chloe -... y muy, muy lentamente conseguí avanzar…

Una estrella fugaz... recuerdas...?, la más mágica, hermosa, gloriosa y brillante que ví jamás, pasó rozando mi ventana, esa hermosa noche de Abril, mientras nos escribíamos, como cada noche, y hablábamos de sentimientos, sensaciones y emociones, de lealtad y confianza, de temor y de nobleza, de obediencia, la propia de mi condición, aún hombre libre, pero al fin y al cabo, convencido y consciente ya de ser Tu esclavo, esclavo de Tu voluntad, por deseo mío, deseado en lo más profundo de mi corazón,… Sentimientos y emociones unidas a primitivas y ancestrales pasiones, inconfesables, tórridas, húmedas y ardientes, ocultas, casi violentas… deseos que siempre fluyeron en forma natural del lado más profundo, extremo, salvaje y brutal que habita, vive y nos devora, desde dentro, en la misma esencia de nuestro propio Ser…

 Y comprendí finalmente, que sin pretenderlo, me había encadenado a Ti, Chloe… a Ti, Deva, Diosa Celta del Mar, deidad benévola Hindú, priorizando, como rigen tus enseñanzas, al Amor, renunciando a la lógica más elemental, para anteponer los sentimientos..

Deva, que cada día, cuando sube la marea, según dicen, cuentas cada pez y cada objeto hasta asegurarte de que no falta ninguno…

Cuentan una bonita historia, según dicen, si en un día de Luna Nueva, cuando la marea esta baja, tapas con un corcho una botella con el deseo de conocer y vivir el resto de tus días con la persona que amas, y dentro de la botella pones una hoja de hiedra con la palabra Amor escrita y nueve objetos bonitos que hayas encontrado en la misma playa, y la entierras con el cuello a la vista, Ella, cuando suba la marea, buscará todos los objetos de la playa que le faltan, la verá, oirá tu deseo y te lo concederá, pero tienes que pedirlo en voz alta para que se quede dentro de la botella y Ella pueda escucharlo…

Cuánto he gritado,… CHLOE DEVA… en esa playa… cuantas botellas he tapado y enterrado... cuantas veces he sumergido en la profundidad del mar, desnuda y entregada, en las noches, mi alma oscura…

Tras los gritos, como calma tras tormenta, como sol después de un aguacero, puedo escuchar de nuevo mis silencios , hablarte a través de ellos... buceando nuevamente dentro de nosotros mismos... cada mañana, cada noche,... cada madrugada...

Yo no sé qué nos depararán nuestros destinos, Chloe, ni qué espera de nosotros el futuro… Diosa Deva… pues yo nada sé, nada tengo, ni poseo, más que esta hermosa sensación, éste maravilloso y sincero agradecimiento a mi destino, tan sólo por el hecho de haberte regalado... haberte conocido… haberte sentido…



Siempre Tuyo, siempre Contigo, siempre a Tu lado, Chloe Deva...



Zev.



Barcelona, Abril, 18, 2015.


 
 
 

miércoles, 15 de abril de 2015

DEVA, DIOSA CELTA DEL AGUA.

La Diosa Deva, que desde la atalaya del Oeste gobierna todos los poderes del agua y su mundo de emociones y sentimientos. De ella emana la vida, la purificación, la salud y el amor.

Cuenta la leyenda que el agua del mar era dulce hasta que Deva se enamoró de un humano. Su amor duró sólo una noche y Deva volvió al fondo del mar para cumplir con su deber, pero volvió inundada de tristeza y sus ojos no han dejado de llorar desde entonces, y dicen que el agua del mar es desde entonces salada, por las lágrimas de su Diosa.





martes, 7 de abril de 2015

CADA DÍA MÁS CERCA DE TI

A pocos centímetros de ti estoy, casi puedo rozarte,
casi puedes sentir la rigidez de mis pezones intentando estar más cerca de ti.
Acaricio mi mejilla contra la tuya,
mi nariz, mi frente.
Mi boca está entre abierta, cada vez deseándote más.
Cierras los ojos, gimes en silencio para mí, me gusta escucharte,
tu voz suena en mi oído, ahhhh, cuánto te deseo.



jueves, 5 de marzo de 2015

SWITCH. TIPOS

Switch
El término de Switch significa “interruptor” y se refiere a aquellas personas que pueden alternar su rol de dominación sumisión en función de sus preferencias o intereses. No suelen ser bien vistos en el mundillo BDSM por dos razones: En primer lugar porque ese cambio supone una indeterminación y los interlocutores necesitan fijar el rol antes de comenzar a hablar. Eso de que a la mitad de la conversación cambien de rol no suele ser bien recibido. La segunda razón es que detrás de switch se esconden multitud de engaños, realizados por personas que no son ni una cosa ni otra pero a los que la palabra switch les da cobertura.
La mayoría de “switchs” (auténticos obviamente) suelen ser personas de carácter dominante a los que les apetece hacer compensaciones de tipo sumiso en su vida sexual, pero también les apetece hacer las de dominante en ocasiones. También aunque menos, pueden ser personas de carácter sumiso que adoptan rol dominante en ocasiones. Unos y otros existen y son muchos más de los que dicen serlo. Muchísimos más.
Siete tipos de switch
Cualquier clasificación adolece de una cierta discrecionalidad, y suele ser útil si sirve a un propósito. El de la presente es ayudar al switch a orientarse dentro de su propia tendencia. Con frecuencia la acogida que le dispensan los demás (entre los que hay muchos swicht que no dicen serlo) le produce un cierto desconcierto.
El switch tipo 1
Elige pareja antes que tendencia. Suele buscar pareja o desarrolla su tendencia dentro de la misma. Por lo tanto alterna su rol con la misma persona, y necesita por tanto un partner que también lo sea y le acompañe en el cambio. Es muy extendido entre parejas BDSM estables.
El switch tipo 2
Elige tendencia y luego elige pareja, busca dominantes para su faceta sumisa y busca sumisos para su faceta dominante. Es por tanto polígamo por extensión porque para cumplir sus propósitos necesita de como mínimo dos partners. Además si su pareja dominante requiere “dedicación exclusiva”, se ve obligado a esconder una de sus dos tendencias, dando origen a infinidad de conflictos.
El switch tipo 3
Las dos tendencias se ponen de manifiesto en momentos diferentes de su vida. En muchas ocasiones, se inician como sumisos y se “vuelven” dominantes con posterioridad. Muy frecuente en el mundo de las sumisas profesionales que se vuelven dominantes al ir ganando madurez y kilos.
El switch tipo 4
Las dos tendencias oscilan en función de sus estados de animo y experiencias. Ante éxitos suelen necesitar compensación sumisa, y ante depresiones y fracasos suelen adoptar modelos de rol dominante. Su cambio es cíclico y entran con frecuencia en saturaciones cuando mantienen una relación durante tiempo y su estado de animo deja de coincidir con su tendencia momentánea.
El switch tipo 5
Siente las dos tendencias pero no se atreve adoptar una de ellas. Frecuentemente el rol más difícil de asumir es el de sumiso y eligen por tanto el dominante. Es un rol más protegido, con mayor control y una dimensión social de menor riesgo. Es por tanto muy frecuente encontrarse con falsos dominantes pueros, realmente switchs que niegan serlo.
En el fondo, todos los tipos de switch reflejan una disfunción entre el rol y el carácter. Sea esta disfunción, temporal o duradera, consciente o no. El mecanismo de compensación actúa procurando el rol para compensar el carácter y no para reforzarlo.
Seguramente a estas alturas el lector switch se preguntará si existe algún test para determinar la posición de cada uno. No existe, pero es realmente posible hacerlo y quizas valga la pena. Aún así siempre existirán dominantes y sumisos que rechazarán a los switch por falsos. Al menos los switch deben saber, que muchos de ellos lo son igualmente.
Existen dos tipos más de switch, pero antes de exponerlos debo hacer unas precisiones sobre el Sado-Masoquismo.
El Sado-Masoquismo es una de las denominadas “desviaciones patológicas” de la sexualidad. También lo son la zoofilia, el fetichismo, y hasta hace poco, la homosexualidad. La definición de patología sexual se centra sobre todo en la sustitución del objeto sexual, con respecto a una norma social. Así ante una sociedad muy vainilla, todo lo que se aparte de la “norma” es por definición “anormal”. Pero también hay otra consideración importante; la sustitución del objeto sexual. Esta sustitución es crítica. Si un masoquista necesita el dolor para obtener recompensa sexual, o si un fetichista requiere de sustituir a la mujer por sus bragas, si está dentro de una línea de separación que roza la psicopatología. Si por el contrario le gusta el dolor (recibirlo o darlo), o le gusta aspirar el aroma de unas bragas usadas, pero no los necesita para su placer, simplemente estamos ante una “filia” muy común.
El hecho de que muchas personas no declaren que a ellos también les gusta el dolor o las bragas, es simplemente por presión social o porque no lo han probado, pero es más normal de lo que la gente cree.
Un cierto grado de Sado-Masoquismo es pues normal en casi todos. Y los experimentados saben que con frecuencia también conviven ambas. El propio Marques de Sade disfrutaba siendo azotado tanto o mas que azotando. Y ahí vuelve a darse otro curioso cruce con la DS: Existen Dominantes con una tendencia masoquista, y también existen sumisos con una tendencia sádica.
Tipo switch 6: sumisos sádicos.
En la literatura BDSM existen multitud de ejemplos de personajes con una doble tendencia, integrados perfectamente en el mundo ideal en el que se les ha situado. Son personajes que se comportan de forma sumisa hacia arriba y de forma dominante hacia abajo. Si alguien no lo entiende, que mire en su trabajo y se haga una idea de como va. El rol intermedio no se ha incorporado mucho a la realidad bdsm, ciertamente, pero eso es así por cuestiones economicas. Si alguien logra tener 40 esclavos reales, necesitara dos o tres personajes intermedios. Los personajes intermedios son descritos con frecuencia como “sumisos sádicos”. Eso sí, necesitan la guia y dirección para realizar sus actividades, pero cuando lo hacen , es con una mayor libertad. Ellos solo obedecen y son por tanto ejecutores del castigo y no sus inductores. Pueden ser más impersonales y asepticos por estar menos involucrados, y disfrutan más de las escenas seguramente sin culpas ni precauciones.
Tipo switch 7: Dominantes masoquistas.
El dominante masoquista, suele ser habitualmente Un dominanate normal, con una actividad sadica de un cierto nivel. Está familiarizado con el dolor y lo mide y conoce. Se lo aplica él mismo antes de probar con un sumiso, y sabe de sus sabores y grados. Pero en ocasiones siente la necesidad de sentir las descargas de adrenalina que no logra en su actividad sádica, y por unas horas, dias o meses, busca el castigo en quien pueda darselo. Muchos dominantes se hacen azotar por sus sumisos. Otros buscan en amigos, la ayuda necesaria. Otros cambian de rol .. Uno de los indicios puede ser el cortejo de Un Dominante a otro de sexo contrario.
En el bdsm hay cuatro sexos y no dos, (salvando los homo) No deberia ser objeto de deseo para un Dominante puro, otro dominante del sexo contrario. El cortejo entre dos dominantes muchas veces esconde necesidades masoquistas al menos por parte de uno de los dos.
 
Fuente: Blog BeDeSeMe.




                                                  

   
                                              

SUMISA ALPHA

      La sumisa Alpha posee valores, sentimientos y una estructura mental de Dominante pero que elige como compañero a un Dominante. Generalmente, los Alpha submissive son generalmente personas de responsabilidad, jefes, dueños de compañías o cosas así; esto puede ser o no, pero la verdad que siempre son personas que tienen muchísima responsabilidad en sus trabajos. Puede pensarse en una sumisa Alpha como un switch que nunca switchea, que es dominado solo en el campo sexual pero la verdad es que esa dominación se extiende a toda su vida. Una sumisa Alpha es la sumisa ideal para practicar dominación mental por su alto grado de inteligencia, compenetración e introspección en si misma. Se dice que una sumisa Alpha es la sumisa preferida por los Dominantes de alta inteligencia y los Doms muy mentales.
     ¿Como detectar una sumisa Alpha? Es complicado ya que la sumisa Alpha no entra en etapa de curiosidad nunca; puede ser una perfecta pareja vainilla o una Domina que se asume como tal. Cuando decimos que no entra en etapa de curiosidad, es que no se lanza a explorar esto de una, lanzándose a una sesión de buenas a primeras. Sino que va meditando sus pasos a dar, poco a poco primero se informa y después se lanzara a vivirlo. La única manera de encontrar una sumisa alpha es primero observar. Hace falta muchísima observación no solo de la persona, sino de su entorno, buscando configurar una pintura de su vida, una gráfica que nos indique que dentro de la perfección de su vida algo falla. Siempre hay algo en su vida que falla puede ser un hobby puede ser la manía por coleccionar algo extraño cosas socialmente normales para todos y que a ella no le funcionan igual que al 90% de la población hay algo que sencillamente no cierra, ni encaja en su vida y ese, es el faro, la puerta de entrada entrando por el fallo.
     Una sumisa Alpha NO es fácilmente abordable por los métodos normales que pueden ser utilizados con otro tipo de sumisa. A una sumisa Alpha, mas que conquistarla, durante esta primera etapa hay que darle información, despejar sus dudas, ganando el acceso a esa duda que apareció en su vida así es como saldrá su grandiosa sumisión, que ni ella misma cree que tiene, algunas veces. De allí en adelante, será una montaña rusa los juegos mentales que puede generar una sumisa Alpha, para no entregarse, son los más complejos que un Dom puede esperar encontrarse. Son muy inteligentes, ya que su vida es muy dominante también y pueden jugar con la mente de un Dom consciente e inconscientemente. Para conquistar una sumisa Alpha hay que ser muy fuerte mentalmente hablando; hay que estar dispuesto no solo a tomar de ella, sino también a darse, buscando abrir en la sumisa ese subspace que se sabe tiene y posee, pero ella, no sabe aun. Cuando la sumisa Alpha encuentra a quien sabe dominarla le abre la puerta, cuando se reconoce a si misma en la otra persona y ademas esta persona, debe ser capaz de dominarla con inteligencia, fortaleza y disciplina, lo hará para siempre; la entrega de una sumisa Alpha es la mas emocionante, profunda, intensa y duradera que uno puede esperar. Son sumisas que se entregan por la estimulación y disciplina de su mente no por la de su cuerpo. Si dejas de dominar su mente se aburrirá y se marchara del lado de ese dominante. Las sumisas Alpha, son sumisas, necesitadas de retos constantes, de humillaciones y obediencia, que les ayude a superarse y ese sometimiento con inteligencia, las hace las mejores sumisas del BDSM. La característica principal de la relación con una sumisa Alpha es su atemporalidad. El tiempo no corre o corre muy rápido manejan el tiempo a su medida.
     Sumisa Alpha en Harenes: Una sumisa Alpha es , aparte de ser la favorita de todas para su AMO, es la que le ayuda al Dominante a educar y formar a sus hermanas . a cuidar y aconsejar cuando, él, por la razón que sea no esta presente, cuenta con toda la confianza de su Señor para contener a las demás mientras su Señor regresa y si es necesario tomar ciertas medidas correctivas. Se convierte en la hermana mayor manteniendo los lazos de unión y hermandad. Es inteligente, creativa. alegre y tiene un alto grado de observación , paciencia y humildad para reconocer que no por su papel es mas que las demás. Siempre segura de cual es su lugar sin perder el rumbo. En algún momento también puede ser guía para otr@s sumis@s aunque no sean propiedad del mismo Dominante.(Fuente:sumisaladybe.blogs).
 
 
 

martes, 3 de marzo de 2015

SIEMPRE SUYA.

Arrodillada estoy frente a usted, Mi Amo, me ofrezco a sus pies,
con la mirada baja, descalza, desnuda, esperando,
escuchando como camina alrededor mío, sus pasos, su olor, lo adoro.
Sabe que anhelo tenerle cerca junto a mí, mi orgullo es servirle.
Es mi mayor placer, sentirle acariciando mi piel elevándome al cielo,
su respiración agitada , su intensa mirada clavada en mi ser. 
Mi vida está en sus manos, es mi alimento cuando estoy sedienta.
Siempre dispuesta, siempre obediente, siempre entregada, siempre suya.

Su pequeño juguete.
Chloe, su propiedad.




jueves, 12 de febrero de 2015

TU DESEO ES MI PLACER.

C: Ama
D: sumiso
 
D: "Tus letras muestran tus deseos. Te he leído y comparto tus placeres, despertar ese morbo, esa excitación, notar como la temperatura se eleva, Deseando al otro, necesitando su contacto. Estar solo a tus deseos, atento a tu llamada, a tu insinuación, mojado pensando en ti. Podré llegar dónde me indiques, fiel a tus deseos, a tus perversiones. A tus pies, me alegro de haberte encontrado".

 
C: "Soy feliz al leerte, levantas el deseo con cada una de tus palabras, me haces desearte".

 
D: "Mi cuerpo tiembla bajo tu mirada, tus palabras son ordenes para mí".

 
C: "Aprendes rápido, mi cachorro, siempre con deseos de complacerme".

 
D: "Eres una buena maestra. Podré llegar donde me indiques, fiel a tus deseos, a tus perversiones".

 
C: "¿Harías todo lo que yo te ordenara?".

 
D: "Sí, Mi Ama".
 

C: "¿Confías en mí?".

 
D: "Sí, Mi Ama".

 
C: "Me encantará llevarte de mi mano a un mundo de placer, a mi mundo, estoy deseándolo".

 
D: "Mi boca se reseca ante tu presencia, mi pene crece por la excitación que me haces experimentar, el deseo crece junto con el morbo y la lujuria. Mis ojos te buscan tras la máscara. Te observo, deseando oírte, obedecerte, complacerme y ofrecerte a ti. Enteramente tuyo. Mis manos se enfrían esperando cada respuesta tuya, es el deseo".

 
C: "Serás el instrumento de mi placer, mi juguete. Castigar tu cuerpo y amarlo a la vez. Te hablaré con mi cuerpo y no con mi palabra. Mi deseo eres tú, sentirte entre mis manos, llevándote al placer. Yo te alimentaré de mí, saciaré tu sed, seré tu fuente de alimento".
 
 
D: "Utilízame Mi Ama. El deseo de ser usado retumba en tu cabeza. Seré suyo, Mi Ama, tu más fiel seguidor, siempre junto a ti, cerca de tu piel. Lo serás todo. Yo te proporcionare todas tus fantasías, tus deseos más ocultos".

 
C: "Te usaré como me plazca y cuando me plazca y estarás siempre disponible para mí, para saciarme de deseo en ti. Te guiaré para que recorras mi piel y me hagas sentir placer y deseo".

 
D: "Mi cuerpo te siente, oigo tus movimientos, mi respiración a escasos centímetros de ti".

 
C: "Sacas tu lengua para mí, la beso, la chupo, la hago mía, como serás mío tú. Sientes mi aliento en tu cuello y mis labios en tu piel".

 
D: "Siento la tuya, tu saliva resbalando por mis labios, como se desliza entre mi lengua, noto tu sabor. Mis muñecas inmóviles bajo las ataduras, mecido por tu cuerpo, mi boca te desea, mi pecho se contrae bajo tus manos".

 
C: "Te coloco de rodillas delante de mi, agarro tu pelo y tiro de él. Hueles mi sexo, está cerca de tu cara, lo haces despacio, Quieres lamerlo, tenerlo en tu boca".

 
D: "Déjame recorrerte, quiero sentirte, ante ti arrodillado, acariciando despacio desde el nacimiento de tus piernas, notas mi lengua rozándote, ascendiendo por tu piel".

 
C: "Mis ojos te observan solícitos a tus deseos. Mi deseo eres tú, sentirme entre tus manos, llevándome al placer, deslizándome, lamiéndote muy lento, humedeciéndote con cada movimiento. Recorro el interior de tus muslos, sientes mi saliva, impregnarse. Sientes el contacto de mi rostro, mi piel se impregna de tu humedad, lo deseo".
 
 
C: "Mi calor es fuego que se mete en tus entrañas, mi pasión te arrastra hacia mí, no puedes escapar, no quieres escapar. Abro mis piernas para ti, quiero tu lengua en mi sexo, la deseo ya".

 
D: "Mi lengua te lame, te desea. Saborear cada centímetro de tu piel, sentir tu aroma, saborear tu esencia, beber tu humedad, eliminando mi sed, perderme en tu cuerpo, observarte desde abajo. Lamer tus muslos mientras nuestros ojos se observan. Sientes mi cuerpo duro y firme sobre tus piernas. Se mezcla el placer y el escozor en mi cuerpo y eso me excita aún más. Mi piel se enrojece, mi polla crece entre tus dedos".

 
C: "Te ayudo a levantarte y te coloco en mi regazo, deseo darte palmadas en tu trasero, deseo acariciarte cada nalga, tu sexo erecto rozando mis muslos".

 
D: "Mi piel se enrojece y mi pene crece entre tus dedos".

 
C: "Más azotes te doy y a ti y más te gusta este sufrimiento. Adoro ese color en ti, es señal de tu entrega a mí".

 
D: "En cada palmada mi cuerpo se tensa, la humedad de mi pene moja tu piel".

 
C: "Eso me excita aún más, mis caricias son más profundas, más ardientes y mis paldadas más fuertes, más intensas".

 
D: "Siento el tacto de tu piel, el sonido de cada azote, mi espalda se arquea para volver a inclinarse".

 
C: "Tu culo se va levantado para que sea más azotado, más acariciado tu pene. Estoy ardiendo en deseos de tenerte, de poseerte. Te besaré suavemente cada nalga al terminar, te acariciaré para aliviar tu dolor y mi saliva será tu bálsamo".

 
D: "El placer se mezcla con el escozor, tus labios van marcando mis nalgas, su humedad rociándolos".

 
C: "Siempre te cuidaré, te daré placer y dolor, cariño y dedicación. Tu dolor será para mí, tus marcas serán signo de mi posesión, de tu entrega".

 
D: "Te siento entre mis nalgas, mis labios se cierran, tu saliva resbala por entre mis glúteos, resbalan por mi orificio para acabar en mis testículos, la noto cálida, apetecible".

 
C: "Quiero saborearte más".

 
D: "Lo necesito, mi cuerpo te desea".

 
C: "Quiero que te levantes, que te pongas delante de mí, quiero tu polla en mi boca, quiero pasar mi lengua por ella, recorrerla entera".

 
D: "Me voy levantando, mi abdomen se mueve por la excitación que me provocas, al igual que mi pecho. Notas como estoy ardiendo en deseos de tenerte, de poseerte. Ves como mi glande va impregnándose con gotas lechosas. Ambos lo deseamos".

 
C: "Esas gotas me vuelven loca, me hacen perder la cabeza. Gotas que querré lamer y saborear, porque todo lo tuyo es mío".

 
D: "Aumentan conforme te acercas resbalando por mi tronco. Frente a ti, mirándote, ves mi sexo creciendo sólo al observarte, más gotas afloran en mi glande".

 
C: "Me encanta que tu polla sea todo deseo, lamer suavemente tus testículos y saborear todos tus fluidos".

 
D: "Lo es, sólo por ti. Haces que la humedad aumente bajando por mi piel. Mis fluidos te empapan, dar de beber tu boca de fuego".

 
C: "Estoy sedienta de ti, mi boca quiere tenerte dentro".
Me acerco despacio para lamerte entero, olerte, quiero que sea todo para mí. En mi oído me dices: Tómame, Soy Tuyo".

 
D: "Mis venas latiendo, el calor que emana, su aroma fuerte y su humedad. Sientes ese aroma, mi esencia en ti".

 
C: "Tu calor me incendia la boca de placer y mi lengua empieza a recorrer todo tu cuerpo. Mis dedos se deslizan por tu pelo, tiran de él, te hacen mover la cabeza hacía mi, quiero toda tu atención. Tu aroma me embriaga, deseo olerte intensamente, lamerte tu piel".

 
D: "La siento. Mi cuerpo se ofrece, noto tu humedad, tu lengua, tu saliva mojándome, aumentas mi excitación. Mis ojos te observan. Soy tuyo".

 
C: "Voy rozando mi cuerpo sobre el tuyo sin que puedas tocarme, sientes mi lengua en tu cara, va recorriendo tus mejillas hasta que llega a tu boca y tú la recibes con ansias".

 
D: "Lo noto, una tortura no tocarte. Nos fundimos, tu lengua inunda mi boca. Siento tu saliva, el sabor que emanas, mi lengua lame tus labios, los recorro con deseo".

 
C: "Saca la lengua, te digo y tú obediente, lo haces. Me gusta chuparla y morderla, metérmela en mi boca , a la vez que beso tus labios".

 
D: "Me gusta, siento tus dientes, tu excitación crece. Siento nuestras bocas impregnadas, bebiéndonos, deseando más. Besándonos intensamente, notas el latir de mi pene sobre tu piel".

 
C: "Serán besos de pasión y besos salvajes, como salvaje soy yo".

 
D: "Quiero ese lado salvaje tuyo, fuerte y ardiente. Siento tus dientes apretando".

 
C: "Mordiendo tus labios con fuerza".
 
 
D: "Siento dolor, tus dientes presionan en ellos, los enrojece, vas apoderándote de mi boca".

 
C: "Mi aroma te rodea, te provoca y embriaga, mi humedad crece. Voy apoderándome de tí y lo deseas".

 
D: Lo sé y lo necesito, te observo y te siento deslizándote. Tus ojos brilla con una intensidad especial".

 
C: "¿Deseas ser mío?"

 
D: "Si, Mi Ama".

 
C: "El tiempo se detiene ante ti, mi respiración cambia".
Me coloco de espaldas a ti y del pelo te tiro para que me lamas mi espalda y vayas bajando por ella".

 
D: "Siento tu columna que me guía, te lamo con mucha humedad dejando la estela de mi boca, tus manos me guían, obedezco tus deseos".

 
C: "Me estremezco, me voy inclinando hacia delante y me apoyo en la cama, mi culo es tuyo unos instantes. Frente a ti, tus manos recorrerán el camino hacía mi deseo. Mi sabor por ti será tu dulce néctar que te alimente en tus pensamientos".

 
D: "Mi lengua resbala entre tus nalgas, mis dedos las abren, mi saliva resbala entre ellas, veo tu orificio pequeño y delicado, notas el contacto de mi lengua. Uno de mis dedos resbala por encima, comienza a hundirse mi yema, entra en ti, voy deslizándome en tu trasero, avanzo impregnándome de ti".

 
C: "Mi sexo se humedece al sentir como vas entrando en mi él".

 
D: "Mi otra mano presiona tu clítoris, mojas mi piel, saboreo tu esencia en mis manos bajo tu cuerpo, deseo beber tus fluidos".

 
C: "Y yo deseo que lo hagas, ardo en deseos de sentirte. Me sientes, estás empapada".
 
C: "El ambiente está caliente, yo ardo de deseo, quiero más de ti. Me sientes, sientes ese fuego que llevo dentro, ese fuego que tú provocas. Mis movimientos se aceleran, mi cuerpo tiene hambre de ti".

 
D: "Sientes mi cintura moviéndose, presionándote, abriendo tus labios sin penetrarte, incrementando tu deseo y tu humedad, mojando mi abdomen".

 
C: "Mi deseo va creciendo, mis manos agarran tu culo, lo aprietan fuerte. Me siento mojada, lujuriosa como una diosa hambrienta de deseo. Quiero que mi perro fiel me posea como su Ama le ha enseñado, con fuerza, con toda esa pasión que lleva dentro. Levántaté, clávame tu polla en mí, entra de golpe y agárrame con fuerza de las caderas".

 
D: "Sientes mi verga, hundiéndose, dilatándote. Aprieto con fuerza, me arde la polla. Se mezcla el dolor y el deseo. Notas mis dedos apretando tu cintura, tus nalgas tiemblan con cada movimiento".

 
C: "Más, quiero más, quiero sentirte fuerte, más fuerte. Tiemblo entre tus manos, mi deseo por ti me nubla el sentido".

 
D: "Mi polla avanza por tu vagina, mis manos toman tus pezones, girándolos con cada sacudida, mi cintura empuja y golpea con cada embestida".

 
C: "Así, ahhh, folla a tu Ama, perro, fóllala bien".

 
D: "Notas mi cuerpo apoderándose del tuyo, tanto que te hará gemir, me sentirás poseerte, inundarte y tomarte. Tus piernas se abren, mi cuerpo te envuelve, saciando tu deseo. Gotas de sudor perlan tu cuerpo que tiembla y se mece con cada embestida mía. El deseo crece, mi espalda se arquea con cada empuje, mi boca lame tu piel, saboreo tu sabor salado. Tus ojos me observan, mi cuerpo se tensa, mis pectorales se contraen".

 
C: "Agarras con fuerza mis caderas, siento tu brazo alrededor de ellas. Te siento fuerte sobre mí. Tu mano en mi cuello aprieta suavemente, mi placer es sublime, voy cerrando mis ojos lentamente, mi boca se abre para que sonidos del sublime placer que me das, salgan hacia tus oídos".

 
D: "Sientes la presión de mis dedos, la fuerza continuada de mi cuerpo. Mi otra mano ciñe tu cintura. Mis dedos sobre tu cuello, te veo gozar bajo mi cuerpo, Mi pene surge y comienza a frotar tu clítoris, juego con él, mi glande resbala por él, me deslizo, lo presiono. Tu piel se eriza, mi mano continua en tu cuello, Tu sexo palpita, comienzas a correrte. Me mojas, me empapas".

 
C: "Me estremezco debajo de ti, busco tu abrigo, tu calor. Mi sexo explota de placer, mis fluidos salen sin control".

 
D: "Mi piel los recibe resbalando por mi cuerpo, mi glande explota e tu abdomen, oleadas cálidas cayéndote. Nuestros cuerpo unidos  impregnándonos de tal manjar, deleitándonos con cada movimiento, gozando con tu cuerpo".

 
C: "Siento tu esencia en mi vientre, cálida y húmeda sobre mí".

 
D: "Un leve gesto de tu cuerpo, Mi Ama, y tendrás mi polla palpitante. Estar frente a ti sería... sólo de pensarlo me humedezco".

 
C: "Me excita leerte y eso me gusta, adoro que me desees tanto. No eres un hombre como los demás, siéntete orgulloso de eso".

 
D: "Lo estoy, te tengo a ti, y es un deseo que crece y aumenta, complacerte plenamente, mojarme sólo sintiendo tu cercanía".

 
C: "Echo de menos tu manos en mi piel, y tus labios en los míos. Yo soy tu regalo y tú eres el mío. Sentirás como un escalofrío recorre tu cuerpo cuando mi piel toca tu piel".

 
D: "Es deseo es mutuo y crece en mí, dar por cumplidos tus deseos, cubrirte con mi cuerpo, sentirnos. Mi boca te desea, mis labios te añoran, tengo sed de ti".

 
C: "Sólo veras deseo en mí, te excitarás con sólo una palabra mí hasta llegar a la erección. Siempre estaré cerca de ti, velando tus sueños y deseos".

 
D: "Deseo encontrarte de nuevo, te busco en las sombras. Será todo lo que desees y más, seremos tú y yo, unidos en la noche como única testigo, siempre deseando estar a tu lado".

 
C: "Tu arrodillado junto a mí, me gustas, qué descanses y duermas bien".

 
D: "Espero mañana obedecer tus deseos".

 
C: "Lo harás para mí, besos mi cachorro".

 
D: "Será un autentico placer, tanto como me pidieras".

 
D: "Buenos días Mi Ama, mi primer pensamiento eres tú. Al verte conectada mi pene ha crecido imaginándote. Me encantaría sentirte ahora mientras te leo".

 
C: "Me gusta saber que estas al otro lado, tu Ama está muy contenta contigo, buenos días".

 
D: "Quiero escribir en mi mente y en mi cuerpo tus deseos, lograr tu confianza, que sientas y experimentes algo nuevo".

 
D: "Gracias Mi Ama, en un rato saldré de viaje pero estarás en mi mente".

 
C: "Te acompañaré siempre y mis deseos serán los tuyos".
 
D: "Sólo quiero estar junto a ti, tranquilizarte. No deseo que te vayas de mi lado. No quiero decir algo indebido por tener tantas ganas de ti".

 
DDéjame sentirte, estar frente a ti. mis manos acariciando tus piernas, mirándote desde abajo, sintiendo tu suave piel".

 
C: "Nunca dices nada indebido. Tus palabras son un regalo para mí. Frente a ti, tus manos recorrerán el camino hacía mi deseo".

 
D: "Es tanto el mío por satisfacerte, ascender por tus piernas, besarte, lamerte deslizándome por ti. Ganas de saborearte Mi Ama. Tengo sed de ti".

 
C: "Mi deseo por ti será el dulce elixir que alimente en tus pensamientos. Tengo sed de tu placer, ansío tenerte cerca de mí".

 
D: "En breve me iré hasta mediodía no podré escribirte, y lo ansío tanto. Esta noche estaré en una fría habitación de hotel. Serás mi compañía,  si lo deseas".

 
C: "Lo deseo, deseo ser esa compañía que permanecerá contigo en tus momentos de soledad. Tu habitación ya no será tan fría, será el ardiente escenario de nuestro encuentro".

 
 D: "Esta noche comenzará".

C: "Lo deseo tanto".

D: "Quiero hacer realidad tus deseos. Tus silencios queman mi piel".