Prisionera de tu condición, confiando siempre en mi ley.
Cautiva por tu voluntad, amarrada a mi poder.
Rendido tu orgullo, recibiendo el dolor que deseas.
Aceptando siempre mis ordenes, así te quiero mi sumisa.
Así te quiero, rendida a mis pies
No hay comentarios:
Publicar un comentario